Barruntos
de Tobías
He fallado a mi dios, casi muero
de forma estúpida y sin honor, fuera del combate y para colmo en la batalla
contra ese bastardo dedalera solo podía mirar como mis compañeros hacían todo y
yo era una estatua impotente.
Al menos se pudo eliminar ese mal
y nos pagaron bien. Pero tengo la sensación de haber fallado a Gorum, de estar alejándome
de su senda, acomodándome sin promover sus enseñanzas. Las semanas entrenando a la gente
de punta arena han sido muy gratificantes, quizás la siguiente vez que les
ataquen puedan defenderse, plantar cara y no morir como cerdos en el matadero,
si mueren, que sea con honor.
Pero la historia se repite,
fuimos a Magnimar, que llevaba sin ir desde que era pequeño, a buscar más información de esos Dedalera, pero hemos acabado
estúpidamente encerrados. No sé ni cómo ha pasado ni que hacer, sin poder
defenderme y alejado de la batalla.
Espero encontrar la senda de
Gorum y su inspiración.
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