lunes, 3 de febrero de 2020

Correspondencia de Tobias



Hola Ameiko

Ya sabes que no soy muy dado a las palabras, pero te escribo para que sepas como nos van las cosas aquí en Magnimar y decirte que echo de menos las tardes cocinando en el dragón oxidado.

Llevamos cosa de una semana y ha sido una locura, parece que lleváramos siglos aquí. Hemos tenido montones de peleas, nos enfrentamos a más de veinte capullos en un aserradero, pero les dimos una buena tunda, el combate fue difícil, pasillos estrechos y escaleras, pero por Gorum que acabaron todos besando el suelo. Parece que el tema de los asesinatos de punta arena también se han producido en Magnimar.

Estuvimos en la cárcel, una locura ¡Creían que éramos nosotros los que despellejábamos a la gente! La verdad es que fue raro, entramos en la casa de los Dedalera y allí estaban sentados esperándonos. Al parecer hay unas criaturas asquerosas que pueden transformarse en otros y estos se transformaron en los Dedalera. En cosas muy turbias estaban metidos los Dedalera, me da que tu hermano no es al único al que han manipulado y comido la cabeza.

Luego de revisar la casa de los Dedalera, estábamos en una posada bien maja al lado del puerto, se comía muy bien, si vienes a esta ciudad pásate por el colmillo viejo. He sacado ideas para recetas mientras estuve aquí, ya te las cocinare. Estando allí heridos y descansado, aparecieron guardias de la ciudad que conocían a Amara y un capitán con menos cerebro que una ardilla, Jade se puso a gritar como un poseso y nos acabaron encarcelando.

Al final nos sacaron de la cárcel, empezamos a investigar y hay un grupo, la hermandad o el culto de los siete se hacen llamar, que son los que están organizando todos los asesinatos e incluso un juez estaba metido en ello, pero lo capturamos y seguramente lo cuelguen.

Por ultimo fuimos al peor barrio de la ciudad, allí la cosa se puso jodida, aunque Ront consiguió ligar en una posada con lo que parecía una prostituta. Parecía una manzana verde y roja.

Entramos en un torreón gigante y nada más entrar nos topamos con una criatura hecha de trozos de carne y con una guadaña, casi mata a Ront, pero por suerte Jade lo desarmó y tras una dura lucha de la cual Gorum estaría orgulloso acabamos con esa miserable criatura. Para que te hagas una idea tenia cabezas colgadas del cinturón a modo de decoración.

Para subir al torreón fue otra odisea, se nos cayó una campana encima y casi nos mata, Amara y Ront casi caen al vacío, bueno Ront si. ¡Pude Volar! Soron uso su magia para hacerme volar y fue fantástico.

Total, que nos tuvimos que enfrentar a más criaturas de las que se transforman en otros, pero entre Amara, Jade, Shaldur, Soron y Yo acabamos con ellas.

Al final de la torre nos esperábamos algo horrible, pero no sé qué paso, que Soron se peleó con un cuervo, yo vi un demonio volando que luego resultó ser una ilusión y a quien buscábamos, una tal Xanessa, se escapó. La condenada era mitad serpiente y casi acaba con Suliah y con Soron. Por suerte Shaldur aguantó el tipo, puede que dentro de ese enclenque haya un devoto a Gorum.

Y así nos van las cosas, ahora nos estamos alojando en la mansión de la familia de la alcaldesa Deverin, espero que la cosa este tranquila en Punta Arena y que no tengas problemas, ten cuidado porque estamos viendo que son varias las personas detrás de todos estos asesinatos y ataques. Espero algún día poder volver a cocinar en tu posada siempre que me lo permitas.


Un abrazo


Tobias

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