domingo, 19 de abril de 2020

Última hoja del diario de Amara

Aprendizaje

Hace mucho tiempo que no escribo, supongo que el motivo es que todo se va volviendo más vertiginoso y oscuro en nuestras vidas. Es difícil reflexionar cuando a tu alrededor no hay más que caos.

Sin embargo, esta noche siento una extraña calma, como si el tiempo se parase por un momento y pudiera salir de la tormenta para ver más allá. Y os veo a vosotros y todo lo que he aprendido a vuestro lado:

He aprendido que el miedo es tan solo una oportunidad para el valor.

He aprendido que aunque las batallas se pierdan, debemos seguir luchando por las causas en las que creemos.

He aprendido que las lágrimas no son motivo de vergüenza, que la tristeza, el miedo y la inseguridad son comunes en todos nosotros y nos unen.

He aprendido que jamás hay que perder la esperanza.

Que la ira nos hace débiles y el amor fuertes.

Que la compasión y la amabilidad pueden salvar vidas.

He aprendido que poner una armadura en nuestro corazón hace que seamos impasibles ante el sufrimiento, pero también hacia las maravillas que el mundo nos ofrece.

Que amar puede ser doloroso, pero siempre valdrá la pena.

He aprendido que no solo se lucha contra el mal con el acero de las armas.

Que cualquiera puede dudar en cualquier momento, pero hace falta un tipo especial de fuerza para mantenerse unidos ante las adversidades y la desconfianza.

Que hay que dejar correr las lágrimas para que no cieguen nuestros ojos ni aten nuestros pies.

Que la comprensión y la empatía pueden hacer que las dificultades y las diferencias entre nosotros refuercen nuestro vínculo.

He aprendido que las apariencias engañan y que sólo cuando estás dispuesta a mirar realmente a alguien, desde todos sus ángulos, puedes ver quién es en verdad.

He aprendido que quiero vivir con el corazón vulnerable y los brazos abiertos de par en par, aunque eso signifique a veces recibir un daño irreparable, que prefiero un alma llena de cicatrices e imparable a una impecable y temerosa. Que elijo el caos con vosotros al orden sola.

Sin embargo, no siempre tenemos opción. Por eso, aunque espero poder deciros todo esto alrededor de una mesa con una buena cerveza en la mano, si Sarenrae reclamase mi alma antes, quiero dejar todas estas reflexiones reflejadas en mi diario.

Porque el futuro es incierto, pero lo que sí tengo seguro es que no me arrepiento de nada.

Gracias a todos, por todo.

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