sábado, 8 de febrero de 2020

No hay mas cerveza


No tiembles chaval, y menos aún no me derrames la rajada cerveza¡¡¡



Escucha, te voy a contar otra historia, esta era yo más joven, apenas había comenzado en esto de cazar recompensa.

Corría el año 1225, supongo que recordaras aquel año, nadie lo puede olvidar, ese año llovió todo el rajado verano, y hacía un calor de muerte, la gente se bañaba aun lloviendo, era muy gracioso.

Pues ese verano me dijeron de ir a cazar una pequeña rata que había robado una mercancía a un contrabandista, que digo yo, hay que ser idiota.


*El oyente pecoso, miraba a todos lados, tenía miedo a interactuar de alguna forma con este enano tan desagradable que tenía delante*


Pues que llego a un pueblucho asqueroso, que tenía un maldito pozo en medio del pueblo, cerca de una posada, imagina el pozo rebosaba agua de lo que llovía.

La historia es que no encontraba a la maldita rata que tenía que cazar, pero sí que me encuentro a una mujer que me pide que tenía que recolectar belladona, y me digo yo a mí mismo, de donde saco yo la rajada planta esa de los huevos, y ella me suelta que por el bosque, cerca de un lugar lleno de arañas.

Pues allí me voy yo con mis huevos morenos a por una de esas plantas, por cierto, nunca te limpies el culo con belladona…bueno, o sí, quizás te guste.



Belladona
Recojo la belladona y se la llevo, y una vez allí me dice que tiene que usarla porque uno de los lugareños se ha convertido en hombre lobo.


Tal como me estas mirando, la mire yo, que mierdas es esa de hombres lobos, pues resulta que la tipa era maga, una maga con los ovarios más grande que he visto jamás.


Nunca he peleado tan a gusto con nadie, parecíamos haberlo hecho toda la vida, de hecho le salve la vida un par de veces, porque ella con sus luces y sus murmuros, pues es buena de cojones, pero no te acerques a un hombre lobo sin un buen filo, bueno, es mi consejo, tu haz lo que te venga en gana.


Desde entonces, nos comunicamos muy bien, no paso más de una estación sin saber de ella, al igual que ella de mí. Cuando tengo un problema con tiraluces, hablo con ella y cuando ella necesita alguien diestro, pues aquí me tiene.

Te diré una cosa, si tengo que poner mi vida en las manos de alguien seria en las suyas, mi querida Meledril.


Su querida Meledril




*El enano calla durante unos segundos, aunque parezca mentira y luego sigue con sus imparable verborrea, le ha dado unos segundos de descanso  a su oyente, pero vuelve enseguida al ataque, aunque antes bebe un trago de cerveza, le da tanto asco que la escupe a su derecha*


Otra de mis historias favoritas, de cuando no era esta mierda de caza recompensas que soy ahora, mendigaba por las calles de cualquier urbe y hacia cualquier mierda para ganarme la vida.

Pues había un tipo que se dedicaba a extorsionar a la gente, les hacía favores primero, pero luego, intentaba aprovecharse de esos favores chantajeando.


Buscaba cualquier excusa para poder sacar oro a cualquier pringado de turno y cuando no le pagaban, pues me mandaba para partir dedos, rodillas o arrancar algún ojo.


Pues va el rajado chantajista y ayuda el muy cabrón a una cría a costearse sus estudios, pues tócate los huevos a dos manos si puedes con los codos en las rodillas, porque resulta que cuando voy a cobrarle a la cría, vas a alucinar, pero mucho, pero más que si te comes alguna de las setas de mi hermano, pero alucinar de verdad, que resulta que la cría esa que decía el chantajista Ekroim, era una prima mía. 
¿Te lo crees? Pues a mí aún me cuesta creérmelo, así que mi prima no pago su deuda, y yo debo 100 oros, jodete, yo capaz de matar a mi rajado padre y me encargo de esta maldita enana, algo en ella me tocó la fibra, era con lo única que jugaba en las profundidades de Mahakam, y la única que me lloro cuando mi rajado padre decidió irse a canturrear.


Dime Zanahoria, que te parece todo lo que te cuento


*El hombre en silencio y mirándolo sudando incomodo, mira sin decir nada, entonces el enano acaricia con las puntas de sus dedos la mano a su oyente*



Pero no todo ha sido sufrir en esta vida, también hay momentos divertidos, ¿Sabes? 
¿Tú te has enamorado alguna vez? Naaah, no como yo, cuando le salvas la vida a alguien de un peligro mortal, te une a ella algo para toda la vida, la mierda es que cuando eres un enano tan amargado como yo, ninguna humana con poderes se va a enamorar de ti así que cuando hay necesidad, nada mejor que una profesional que sepa cómo arreglarte, ya sabes lo que dicen, que cuando las ganas aprietan da más gusto cagar, que follar 

*Ríe de forma ruidosa dando un golpe en la mesa, la posadera no puede reprimir un gesto de asco ante el comentario del enano, pero esto no parece reprimir al enano y su interminable charla, justo cuando deja de reír se oye unos golpes brutales contra una pared, como si alguien fuera de la taberna diera golpes contra el muro exterior, los golpes son tan duros que la cabeza del ciervo que adorna la pared, cae. El enano se gira rápido y esconde el rostro bajo la capucha*



¿Sabes por qué no enseño mi rostro? Bueno la mitad de mi rostro, pues me lo gané a pulso, me falta media cara, si como lo oyes, mi cuenca del ojo se sale de la carne y los huesos de la mandíbula, los maxilares y el palantino se ven entre unos restos de carne pegados entre si y deformes, mi herida está bien curada, ya se encargó de ello mi prima, y me arreglo todo lo que pudo.


¿Qué cómo conseguí esta belleza que adorna mi rajada cara?, tu tranquilo no digas nada de nada, ya lo digo yo todo.


Pues resulta que un mago de mierda, bueno sería de magia, pero se merece ser de mierda, ¿Entiendes?, pues resulta que daban una buena recompensa por él, pero alguien me mintió, bueno ese alguien debía ser alguien que me quería ver muerto, alguien inteligente y posiblemente guapo 

*Una sonrisa de orgullo se dibuja en su rostro*

Me hizo creer que esa suculenta recompensa era por traer vivo a un sacerdote enclenque, y resulta que cuando le doy caza, era un rajado mago, pero no uno normal, no, noooo, sino uno de esos que son capaz de controlar tu cabeza y hacerte creer lo que ellos quieren, los que meten imágenes en tu chola, pues el muy cabrón me las hizo pasar putas, primero me hizo pensar que tenía gusanos por el interior de mi cuerpo y que sobresalían por mi cara, así que no me quedo otra que arrancarme trozos con mis propias manos.

No sabe su nombre pero no olvidara al mago que jugó con él



Ojala hubiera sido solo la cara, también me arranque trozos del cuello y del pecho, pero no solo eso, que el muy cerdo me hizo pensar que en una granja de aquel maldito pueblo estaba lleno de guls, de goulshs de bichos del infierno ese y me toco ir allí medio desangrado a cargarme a toda esa rajada familia, pues no te diré nada de nada, pero ya se me colgó un ahorcado en mis huevos, y desde entonces, pues como que no soy bienvenido en muchos sitios, y óyeme, pues lo comprendo.


*Extrañamente se frota las manos como disfrutando de lo que está contando*


Desde entonces, me pinto esa parte desfigurada, de normal de negro, sobre todo cuando voy a combatir, me da fuerza, y pienso que la culpa de todo la tiene ese rajado mago y nadie más que él



*Se acaba la cerveza de un trago y se levanta situándose detrás de su mudo oyente*


Y ahora que lo has escuchado todo lo que acontece en mi vida, será mejor que no se lo cuentes a nadie



*Mientras acaricia la espalda del joven con el pelo como el fuego, en su otra mano aparece una daga fina como una aguja, la hace girar levemente en el aire y con un gesto ligero y preciso clava la daga en… la mesa, entre las dos manos del chico que se queda blanco y petrificado. 
El enano sale de la taberna pero antes, al pasar por la barra donde la tabernera tenia apilado los vasos limpios, escupe en ellos y se va diciendo, soy Puk, la mujer piensa en decirle algo, pero prefiere ignorarlo, es inteligente y ella sabe que en esta situación, lo que diga solo lo va a empeorar*






A los cinco minutos, de lo sucedido, la puerta se abre y una pequeña figura se vislumbra en el recorte del fulgor de un relámpago, con un porte seguro avanza hacia la barra, mira los vasos sin alzar demasiado la vista, este nuevo personaje ha dejado la puerta abierta y el suelo de la entrada se encharca por la lluvia, su capa ondea por la fuerza del temporal, y con una voz rasgada y ronca dice




Lo siento

*mira hacia el pelirrojo que sigue quieto y mirando la daga* 

¿Esta bien verdad?





*La tabernera lo mira, bueno mira la capucha que es exageradamente grande y luego mira al joven humano que sigue sentado*


Sí, el chico está bien, pero mira que contarle toda esa historia al sordo del pueblo, esto no esta bien, y al final vas a tener que hacer algo, no podemos aguantar las visitas de ese tipejo, te vas a tener que enfrentar.



*Este nuevo enano guarda silencio tras las palabras de la mujer, parece rumiar cada sonido que ha salido de la tabernera*


Al final, lo voy a tener que matar, no sé cómo ha sacado tantos datos de mí, pero me ha sorprendido lo que ha contado del mago, no sé cómo sabe tanto de ese capítulo de mi vida


*En ese momento algo choca en la mente del enano de voz ronca que se esconde bajo la capucha y musita casi mascando cada una de las palabras que salen de su boca*



Al menos que fuera él quien lo maquinase.



*La tabernera que lo ha oído perfectamente*


Eso parece, vas a tener que acabar con tu hermano Puk.




*Y un nuevo relámpago ilumina la taberna dejando la escena en un fundido en blanco, esperando a otro narrador que continúe la historia de Puk, el odiado y temido caza recompensas*

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Cuaderno de bitácora: Deuda de sangre

“El humo y el fuego ya habían dejado de ser los problemas más graves a los que se enfrentaba nuestro grupo. Brandán había estado apagando un...