domingo, 2 de febrero de 2020

The Witcher: PUK, SEGUNDA CERVEZA Y PRIMER AGUARDIENTE


Cuando se acerca la tabernera, agacha la cabeza para ocultar su rostro dentro de la capucha y cuando se va sigue hablándole al joven de cabello anaranjado

Pues de aquella época, a parte de mi hermana, echo de menos a Tralias, era un humano, joder, ese sí que cantaba bien, con voz rasgada como si hubieras desayunado aguardiente, hasta cuando aun bebías de la teta de tu madre, pero el tipo sabia rimar, y entonaba perfectamente, el me regalo la armónica, decía que no había instrumento más triste y que me servía, no soy un mierdas tocándola, así que de vez en cuando entono algo.

Saca una armónica de un bolsillo de la capa y toca fatal, el aire se sale por los lados y es incapaz de acertar una nota, sonríe y la guarda de nuevo

Ni se te ocurra decir que toco mal. Joder, me gustaría ver a ese rajado bardo de nuevo. Me pasaba horas hablando con él y a veces tomaba notas de las mierdas que yo le decía, para mí que algún día cantara mi nombre BALANDIR, EL GRAN DANZARÍN…

El humano parece que fuera a decir algo, pero calla

Ni se te ocurra usar ese nombre, me llamo PUK, PUK, PUK, te enteras.
Así que deje todas esas mierdas y me largue, quería hacer mi vida, olvidar a los putos de mis hermanos y hermanas y largarme bien lejos.

Tras años perdido por todo el país y mal viviendo, casi de limosnas, de la basura y de peleas callejeras, un tipo me dijo que tenía trabajo para mí.
Tan solo tenía que seducir a un humano, que se creyera que iba a tener relaciones conmigo, llevarlo a un sitio oscuro y una vez allí, lo apresaría, lo ataría y se lo llevaría.
Al principio me la sudaba lo que le pasará a ese humano follaculos, pero si me interesaba el negocio, eso de capturar humanos me parecía curioso.

El plan salió bien, y así conocí a Hordak, este tipo se dedicaba a cazar lo que fuera por una recompensa, me gustó la idea y me ofrecí a ser su socio para aprender este negocio, y la verdad es que para la mierda de vida que me ha tocado vivir, esto de ser caza recompensas, pues tiene sus cosas buenas, no vale todo, y hay algunas reglas, los trabajos pueden ser vivos o muertos, no me importa matar si la paga es buena, pero si hay que llevarlo vivo, a veces te ponen reglas como que no se pueden golpear a las presas, pero hay cosas que no hago, no capturo a niños, eso lo tengo claro, hiciera lo que hicieran.

Siempre cobro una buena pasta, y jamás hago un trabajo gratis, una vez me quisieron alquilar, para que encontrará a una cría perdida en un bosque, y una mierda trabajo gratis, que se jodan.

En la barra se oye caer un vaso y la tabernera se queda mirando fijamente al enano, este toma aire y baja nuevamente la mirada al suelo haciendo que su rostro se funda en la oscuridad de la capucha

Pues lo que te decía, Hordak me enseño este trabajo, a cómo moverme sin que me vean, a tratar con la peor escoria y a cerrar tratos siempre sustanciosos para mí., y me metió en ese gremio de cazadores de recompensas, Los Mantis, que menudo nombre de mierda digo yo, pero que pagan, vale pues me quedo el nombre.

El bueno de Hordak, una pena que nos pillarán cuando la recompensa aquella de matar a un caballero, ese tipo, joder, peleaba casi igual de bien que un rajado brujo.
Una mierda de trabajo, no lo matamos, nos pillaron y nos encarcelaron. Yo aguante bien, vista una cárcel, vista todas pero Hordak ya era viejo y el maldito caballero ese… como se llamaba…Panfalcon o algo así, pues le había rajado el estómago bien, y aunque lo curaron, se fue pudriendo en esa jaula y no lo aguanto.

Pero óyeme bien, el Palafalcon ese, no era un santo que había matado a los padres de unos críos en una pelea de taberna y se salió de rositas, ese sí que no toco cárcel
Yo no cumplí mi condena, me dejaron libre.

 Ríe muy fuerte y da un enorme trago a la cerveza

 pues resulta que entraron unos tipos que habían vendido a unas niñas en los suburbios a vete saber a quién y con qué intenciones, así que me ofreció la libertad, si me los cargaba, tres meses duré en esa cárcel 

Ríe de nuevo de una manera exagerada, casi artificial

Anda pelo zanahoria, ve a por cerveza y que le metan dentro un vaso de aguardiente que esta cerveza sabe a meado de burra.

El humano tembloroso se levanta y marcha hacia la barra, el enano mira hacia todos lados, la taberna se ha ido llenando poco a poco lo que hace que eleve la voz para que le oigan bastante, cerca de él hay una ventana, fuera llueve y relampaguea.
En uno de esos estallidos de luz, se ve una pequeña figura que mira desde fuera, pero nuestro enano no se ha percatado de ello, en ese momento vuelve el humano pelirrojo derramando un poco de cerveza por el temblor de sus manos.


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