lunes, 27 de enero de 2020

The Witcher: PUK, PRIMERA CERVEZA

*Es una taberna oscura, con humo, como muchas de esta región en un pueblucho pequeño, donde se puede esconder cualquiera que quiera pasar una temporada en el olvido. La taberna esta medio vacía, un viejo bebe solo en la barra, mientras la tabernera friega y prepara las cenas, en unas horas se llenará el local y quiere tenerlo todo preparado, en una de las mesas más alejadas de la chimenea, un enano encapuchado que apenas se le ve el rostro habla con el joven Palanmi, un pelirojo pecoso de piel blanca como el mármol, un humano que no llega a los 30 años. Lo cierto es que todo aquel que vea esa escena, pensara: Menuda pareja mas extraña*



De dónde venimos todos los enanos, puede que de la misma montaña, que te puede gustar, o no, pero es así, desde que los humanos nos arrinconaron allí, pues todos de una mejor manera o de otra procedemos de Manhakam.
Y claro, yo no voy a ser menos, de allí nos sacaron a patadas, a todo mi rajado clan, era un maldito clan de alta cuna, teníamos oro para aburrir, más del que cualquier humano podría pensar, casi tanto como arboles tienen los elfos.
Pero claro, mi padre, el listo, porque era más listo que nadie, y más cabezón que ningún otro enano, le dio por ignorar lo que le decían y el muy imbécil se enorgullecía al decir:

-Nuestra familia ha nacido para ser artista y recorrer todo el continente-

Hay que ser imbécil para pensar así, arrastrar a tus 5 hijos y a tu mujer, dejando un imperio que forjaron mis abuelos, los abuelos de mis abuelos y los rajados abuelos de mis abuelos, y cuando digo forjar, no lo digo por nada, nuestra familia eran los mejores herreros de todo Manhakam.
 Pero no, el clan forjahierro, ahora íbamos a ser el clan soplarmonicas, tócate los pies con la punta de la nariz si te parece bien.
 
Pues resulta que abandonar una forja milenaria para los enanos es lo peor que se puede hacer, que ojo a lo falsos que somos a veces, si toda tu familia es pintora, pero luego quieren ser cazadores, pues no pasa nada, pero escucha, pobre de ti como dejes de ser herrero.
Así que otro rajado clan se quedo la jodida herrería, y entre el rey y sus varones se repartieron el oro, anda que no hay que ser listo.

Y allí estaba yo aguantando mierdas de artistas y haciéndome soplar la armónica cada vez que mi padre cantaba, y cantaba como el culo, porque nadie nos contrataba.
Bueno, seamos justos, solo nos contrataba una mujer adinerada del sur, e íbamos todos los meses a su castillo, ¿tenía lógica?, vamos que si la tenía, mi padre se follaba a esa noble humana, mientras nosotros hacíamos el imbécil bailando y saltando para entretener al marido.
¿Que piensas de eso? 

*El joven pelirojo guardaba silencio, casi sin creer todo lo que oia y lo que le quedaba por oir*

Pues que cuando mi madre Arlla Forjahierro se enteró de toda esta mierda que te estoy contando, se emborrachó y saltó del rajado torreón del castillo humano, cayendo justo encima de la cuadra donde mi padre se follaba a esa humana.
No te voy a contar el lio que se formó cuando eso paso, pero sí que te diré lo que hicieron mis hermanos y mira te lo contare por orden, así no te vas a perder:

Los tres gemelos, yo, Alfric y Leira-
Alfric un criajo, nunca supo lo que había que hacer y le daba igual lo que pasará a su alrededor, su única ambición cantar, comer setas y ver unicornios rosas, el día que se hizo rastas en la barba, era para darle ostias hasta aburrirse, que asco que se pareciera a mí.
Pero lo de Leira era diferente, nunca le importo una mierda mis cosas, cuando yo me preocupa por sus amoríos y sus cosas de mujer, que nadie le hacía caso, ni siquiera nuestra madre, me toco a mi enseñarle como debía peinarse su barba para poner cachondo a un enano, pero cuando le decía que estaba cansado de esta vida siempre me decía lo mismo:
-Ay Balandir- espera si, me llamo Balandir, pero como te oiga llamarme así, te corto tu rajada lengua y te la meto por el culo, me llamo PUK he dicho, bueno ella decía:
-Ay Balandir, siempre con la misma canción triste, no puedes cambiar- alucinada se quedó cuando cambie.

Luego estaban los pequeños, Mingli e Ilgnim, sí, mi padre se partió el rajado cerebro pensando en los nombres, te doy toda la razón.

Lo gracioso del tema es que Mingli era varón e Ilgnim era hembra, y claro con esos nombres imagínate, lo fácil que era meterse con ellos.

Ella se pasaba todo el día llorando, anhelando el volver a casa, forjar espadas y seguir siendo rica, tener vestidos de seda, pero no veía que nunca volveríamos a las entrañas de la tierra, y mucho más con un padre que se ha estado follando humanas, que tú me dirás lo que quieras, pero los enanos de la nobleza, estas cosas como que no las ven bien, no me mires así, no me refiero a follarse tipas altas, me refiero a que se entere el resto de gente, ya sabes, pura falsedad, pues Ilgnim, todo el día llorando y pensando en volver, asco de tipa.

Pero Mingli era diferente, si te quedas un rato con él a solas es capaz de venderte a tu hija, ¿Por qué tú tienes una hija, no?

*El humano niega varias veces en silencio* 

Anda, no la tienes, pues tienes cara de tener una hija, bueno da igual tú escúchame, pues a Mingli que no para de hablar, no le gusto nada lo que le hice a su padre, si su padre, porque para mí ese grandísimo bastardo nunca lo fue, y fue un orgullo para mi romperle las piernas cuando lo vi desnudo en aquella cuadra con la zorra humana, no fue culpa mía que el hueso le perforara la femoral y muriese desangrado, ¿podía haber taponado la herida?, puede ser, pero se movía mucho aquella humana y no dejaba de gritar, por mucho que intentaba meterle la cabeza en el torrente de sangre que le salía a mi maldito padre, si se hubiera estado quieta quizás mi padre estaría vivo, pero la verdad es que estuvo bien verlo como palidecía hasta morir desangrado… 
Creo que Mingli nunca me perdono, pero claro, él era el enano preferido de papito, era el que mejor cantaba, el que mejor saltaba al son de la música, el que mijir hicia tidi….
Así que tras ese día mande a la mierda a ese clan de mierda y decidí que era hora de “forjar” mi propio camino. Es el camino.

Eso sí, me sabia mal por la pequeña Kronak, ella era la única que me comprendía, le enseñe a cortar y a pegar, y entre los dos nos preparábamos emboscada, a veces nos dábamos de ostias, y ojo, no siempre ganaba yo que la pequeñaja era endiabladamente rápida y cuando menos te lo imaginabas la tenías detrás pegándote patadas en los riñones, mi querida jodida diabla, así le llamaba JODIDA DIABLA, me supo mal dejarla atrás, mira *se baja un poco la camisa y enseña un tatuaje, Kronak, la JODIDA DIABLA, *se puede leer, un tatuaje mal escrito y con letra temblorosa* me lo hice yo mismo en uno de sus cumpleaños, cuando ya me había ido, la echo de menos.

Te he contado un porrón de cosas, anda saca unas monedas y pide una rajada cerveza que tengo el gaznate seco, y tengo mucho que contarte.



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