*Es una
taberna oscura, con humo, como muchas de esta región en un pueblucho pequeño,
donde se puede esconder cualquiera que quiera pasar una temporada en el olvido.
La taberna esta medio vacía, un viejo bebe solo en la barra, mientras la
tabernera friega y prepara las cenas, en unas horas se llenará el local y
quiere tenerlo todo preparado, en una de las mesas más alejadas de la chimenea,
un enano encapuchado que apenas se le ve el rostro habla con el joven Palanmi,
un pelirojo pecoso de piel blanca como el mármol, un humano que no llega a los
30 años. Lo cierto es que todo aquel que vea esa escena, pensara: Menuda pareja
mas extraña*
De dónde
venimos todos los enanos, puede que de la misma montaña, que te puede gustar, o
no, pero es así, desde que los humanos nos arrinconaron allí, pues todos de una
mejor manera o de otra procedemos de Manhakam.
Y claro, yo
no voy a ser menos, de allí nos sacaron a patadas, a todo mi rajado clan, era
un maldito clan de alta cuna, teníamos oro para aburrir, más del que cualquier
humano podría pensar, casi tanto como arboles tienen los elfos.
Pero claro, mi
padre, el listo, porque era más listo que nadie, y más cabezón que ningún otro
enano, le dio por ignorar lo que le decían y el muy imbécil se enorgullecía al decir:
-Nuestra
familia ha nacido para ser artista y recorrer todo el continente-
Hay que ser imbécil
para pensar así, arrastrar a tus 5 hijos y a tu mujer, dejando un imperio que
forjaron mis abuelos, los abuelos de mis abuelos y los rajados abuelos de mis
abuelos, y cuando digo forjar, no lo digo por nada, nuestra familia eran los
mejores herreros de todo Manhakam.
Pero no, el
clan forjahierro, ahora íbamos a ser el clan soplarmonicas, tócate los pies con
la punta de la nariz si te parece bien.
Pues resulta
que abandonar una forja milenaria para los enanos es lo peor que se puede
hacer, que ojo a lo falsos que somos a veces, si toda tu familia es pintora,
pero luego quieren ser cazadores, pues no pasa nada, pero escucha, pobre de ti
como dejes de ser herrero.
Así que otro
rajado clan se quedo la jodida herrería, y entre el rey y sus varones se
repartieron el oro, anda que no hay que ser listo.
Y allí
estaba yo aguantando mierdas de artistas y haciéndome soplar la armónica cada
vez que mi padre cantaba, y cantaba como el culo, porque nadie nos contrataba.
Bueno,
seamos justos, solo nos contrataba una mujer adinerada del sur, e íbamos todos
los meses a su castillo, ¿tenía lógica?, vamos que si la tenía, mi padre se
follaba a esa noble humana, mientras nosotros hacíamos el imbécil bailando y
saltando para entretener al marido.
¿Que piensas
de eso?
*El joven
pelirojo guardaba silencio, casi sin creer todo lo que oia y lo que le quedaba
por oir*
Pues que
cuando mi madre Arlla Forjahierro se enteró de toda esta mierda que te estoy
contando, se emborrachó y saltó del rajado torreón del castillo humano, cayendo
justo encima de la cuadra donde mi padre se follaba a esa humana.
No te voy a
contar el lio que se formó cuando eso paso, pero sí que te diré lo que hicieron
mis hermanos y mira te lo contare por orden, así no te vas a perder:
Los tres
gemelos, yo, Alfric y Leira-
Alfric un
criajo, nunca supo lo que había que hacer y le daba igual lo que pasará a su
alrededor, su única ambición cantar, comer setas y ver unicornios rosas, el día
que se hizo rastas en la barba, era para darle ostias hasta aburrirse, que asco
que se pareciera a mí.
Pero lo de
Leira era diferente, nunca le importo una mierda mis cosas, cuando yo me
preocupa por sus amoríos y sus cosas de mujer, que nadie le hacía caso, ni
siquiera nuestra madre, me toco a mi enseñarle como debía peinarse su barba
para poner cachondo a un enano, pero cuando le decía que estaba cansado de esta
vida siempre me decía lo mismo:
-Ay
Balandir- espera si, me llamo Balandir, pero como te oiga llamarme así, te
corto tu rajada lengua y te la meto por el culo, me llamo PUK he dicho, bueno
ella decía:
-Ay
Balandir, siempre con la misma canción triste, no puedes cambiar- alucinada se quedó
cuando cambie.
Luego estaban
los pequeños, Mingli e Ilgnim, sí, mi padre se partió el rajado cerebro pensando
en los nombres, te doy toda la razón.
Lo gracioso
del tema es que Mingli era varón e Ilgnim era hembra, y claro con esos nombres imagínate,
lo fácil que era meterse con ellos.
Ella se pasaba
todo el día llorando, anhelando el volver a casa, forjar espadas y seguir
siendo rica, tener vestidos de seda, pero no veía que nunca volveríamos a las
entrañas de la tierra, y mucho más con un padre que se ha estado follando
humanas, que tú me dirás lo que quieras, pero los enanos de la nobleza, estas
cosas como que no las ven bien, no me mires así, no me refiero a follarse tipas
altas, me refiero a que se entere el resto de gente, ya sabes, pura falsedad,
pues Ilgnim, todo el día llorando y pensando en volver, asco de tipa.
Pero Mingli
era diferente, si te quedas un rato con él a solas es capaz de venderte a tu
hija, ¿Por qué tú tienes una hija, no?
*El humano
niega varias veces en silencio*
Anda, no la
tienes, pues tienes cara de tener una hija, bueno da igual tú escúchame, pues a
Mingli que no para de hablar, no le gusto nada lo que le hice a su padre, si su
padre, porque para mí ese grandísimo bastardo nunca lo fue, y fue un orgullo
para mi romperle las piernas cuando lo vi desnudo en aquella cuadra con la
zorra humana, no fue culpa mía que el hueso le perforara la femoral y muriese
desangrado, ¿podía haber taponado la herida?, puede ser, pero se movía mucho
aquella humana y no dejaba de gritar, por mucho que intentaba meterle la cabeza
en el torrente de sangre que le salía a mi maldito padre, si se hubiera estado
quieta quizás mi padre estaría vivo, pero la verdad es que estuvo bien verlo
como palidecía hasta morir desangrado…
Creo que Mingli nunca me perdono, pero
claro, él era el enano preferido de papito, era el que mejor cantaba, el que
mejor saltaba al son de la música, el que mijir hicia tidi….
Así que tras
ese día mande a la mierda a ese clan de mierda y decidí que era hora de “forjar”
mi propio camino. Es el camino.
Eso sí, me
sabia mal por la pequeña Kronak, ella era la única que me comprendía, le enseñe
a cortar y a pegar, y entre los dos nos preparábamos emboscada, a veces nos dábamos
de ostias, y ojo, no siempre ganaba yo que la pequeñaja era endiabladamente
rápida y cuando menos te lo imaginabas la tenías detrás pegándote patadas en
los riñones, mi querida jodida diabla, así le llamaba JODIDA DIABLA, me supo
mal dejarla atrás, mira *se baja un poco la camisa y enseña un tatuaje, Kronak,
la JODIDA DIABLA, *se puede leer, un tatuaje mal escrito y con letra
temblorosa* me lo hice yo mismo en uno de sus cumpleaños, cuando ya me había ido,
la echo de menos.
Te he
contado un porrón de cosas, anda saca unas monedas y pide una rajada cerveza
que tengo el gaznate seco, y tengo mucho que contarte.

Chulisimo!
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